01 - Arrancar
28 de marzo de 2026 · Puerto San Julian Patagonia Argentina · Día 1
Hoy empiezo este blog. No es un blog de "cómo entrenás para una maratón" con consejos genéricos y tablas copiadas de internet. Es un diario. Una bitácora honesta de lo que pasa cuando alguien con un objetivo claro, datos reales y bastante experiencia encima decide perseguir algo que ya logró una vez, lo perdió, y lo quiere recuperar.
El objetivo: correr una maratón en menos de 3 horas antes de que termine 2026.
Ya sé que suena específico. Vamos por partes.
Para los que no saben qué es una maratón
Una maratón son 42 kilómetros y 195 metros. Sin parar. Es la distancia que, según la leyenda, corrió un mensajero griego llamado Fidípides desde el campo de batalla de Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria contra los persas. Llegó, dijo "¡hemos ganado!" y se murió.
Eso lo inventaron los griegos. La distancia oficial de 42,195 km la inventaron los ingleses en los Juegos Olímpicos de Londres 1908 para que la carrera saliera desde el castillo de Windsor y llegara justo frente al palco real. Historia del deporte en estado puro.
Correr una maratón ya es un logro enorme. Terminarla, sin importar el tiempo, lo es. Pero hay tiempos que funcionan como umbrales simbólicos dentro de la cultura del running amateur. El más importante: las 3 horas.
Tres horas exactas implica correr cada kilómetro en 4 minutos y 15 segundos. Durante 42 kilómetros. Sostenido. Sin aflojar. Para la gran mayoría de corredores recreativos, bajar de 3 horas es el equivalente a lo que es el 8 en escalada libre, o bajar el hándicap a cero en golf: un límite que separa al que corre del que realmente corre.
Yo ya lo crucé una vez.
Lo que ya pasó: Chicago 2022
El 9 de octubre de 2022 corrí la Maratón de Chicago. Terminé en 2 horas, 58 minutos y 3 segundos. Un minuto y cincuenta y siete segundos por debajo del límite. Estaba en el mejor momento de mi forma física, había entrenado bien, y salió.
🏆 PR Media Maratón: 1:22:42 — Buenos Aires, agosto 2022
🏆 PR 10K: 37:43 — Buenos Aires, agosto 2022
🏆 PR 5K: 18:32 — Buenos Aires, agosto 2022
Después de Chicago vino la vida. Cambios, otras prioridades, un ritmo distinto. En marzo de 2025 corrí la Maratón de Tokyo —una de las World Marathon Majors, las seis maratones más grandes del mundo—. La terminé, acumulé los kilómetros, viví esa experiencia que es difícil de poner en palabras. Pero no fue una carrera de tiempo. Fue otra cosa.
Tokyo fue el reset. Y este blog empieza donde Tokyo me dejó.
Dónde estoy hoy: los números no mienten
Tengo un reloj Garmin Forerunner 965 que registra todo. Ritmo cardíaco, cadencia, potencia, sueño, variabilidad cardíaca, carga de entrenamiento. Todo. Lo bueno de tener datos es que no te podés mentir. Lo malo de tener datos es que no te podés mentir.
Estos son mis números de hoy, 28 de marzo de 2026:
| Métrica | Valor actual | Para bajar de 3h |
|---|---|---|
| VO2 Max | 48.7 ml/kg/min | ~55+ ml/kg/min (ideal) |
| Predicción Garmin — Maratón | 3:47:43 | Sub 3:00:00 |
| Predicción Garmin — Media Maratón | 1:42:47 | ~1:25:00 (necesario) |
| Predicción Garmin — 10K | 45:00 | ~37:00 (necesario) |
| Estado de entrenamiento | Manteniendo | Mejorando |
La diferencia entre lo que Garmin predice hoy (3:47) y lo que quiero hacer (sub 3:00) es de 47 minutos. Cuarenta y siete minutos en una maratón no es poco. Es, en términos relativos, una brecha enorme. Una que sé que se puede cerrar, porque ya estuve del otro lado, pero que no se va a cerrar sola.
Mi última carrera: ayer a la tarde
Ayer, 27 de marzo, salí a correr 8 kilómetros acá en Magallanes. El reloj dice que los hice en 41 minutos y 31 segundos, a un ritmo promedio de 5:11 por kilómetro. Frecuencia cardíaca promedio: 152 pulsaciones por minuto. El Garmin clasificó el entrenamiento como Tempo, con un efecto aeróbico de 4.1 sobre 5: "altamente impactante".
🏃 8.0 km en 41:31 (5:11/km promedio)
❤️ FC media: 152 bpm | FC máxima: 167 bpm
⚡ Efecto aeróbico: 4.1/5 (Tempo — altamente impactante)
💧 Temperatura: entre 22°C y 28°C
Suena bien. Pero hay un detalle que los datos revelan y que es importante entender.
El problema que los datos muestran claramente
El Garmin analiza la carga de entrenamiento del último mes y la separa en tres categorías: aeróbico de baja intensidad, aeróbico de alta intensidad, y anaeróbico. También tiene rangos objetivo para cada uno. Mis números de este mes son los siguientes:
| Tipo de carga | Mi nivel actual | Rango objetivo | Estado |
|---|---|---|---|
| Aeróbico — baja intensidad | 83 UA | 221 – 549 UA | ⚠️ Muy por debajo |
| Aeróbico — alta intensidad | 1.291 UA | 378 – 706 UA | 🔴 Muy por encima |
| Anaeróbico | 20 UA | 109 – 327 UA | ⚠️ Por debajo |
Traducción en criollo: estoy corriendo demasiado fuerte y demasiado poco tranquilo. Casi todo mi entrenamiento es a intensidad alta. Lo que falta es volumen de baja intensidad —las famosas "tiradas largas lentas", el trabajo aeróbico de base— que es exactamente lo que construye el motor para una maratón.
¿Por qué pasa esto? Porque cuando entrenás solo, sin un plan estructurado, el error más común del mundo es salir a correr "a gusto" y terminás siempre en un rango medio-alto de esfuerzo. No tan rápido como para llamarlo entrenamiento de calidad, no tan lento como para llamarlo recuperación. Un término medio que parece productivo pero que, en realidad, construye poco.
Los especialistas en resistencia tienen un dicho: entrenar despacio para correr rápido. El 80% del entrenamiento debería hacerse a intensidad baja, conversacional. El 20% restante, a alta intensidad. Esto se llama distribución polarizada del entrenamiento, o el modelo 80/20. Mis números de este mes son casi al revés.
Para el que quiere profundizar: esto lo estudió el fisiólogo Stephen Seiler observando a atletas de élite en deportes de resistencia. Es uno de los hallazgos más sólidos de la ciencia del deporte de los últimos 20 años. La paradoja es que hacés más progreso yendo más lento la mayor parte del tiempo.
¿Qué es el VO2 Max y por qué importa?
El VO2 Max es la cantidad máxima de oxígeno que tu cuerpo puede consumir y usar durante el ejercicio. Se mide en mililitros de oxígeno por kilogramo de peso corporal por minuto (ml/kg/min). Es, básicamente, el tamaño de tu motor.
Mi VO2 Max actual según Garmin: 48.7 ml/kg/min.
Para referencia: el promedio de un hombre sedentario de 35-40 años está alrededor de 35-40. Un corredor recreativo entrenado, entre 45-55. Los mejores maratonistas del mundo —Kipchoge, Kenenisa Bekele— están sobre 85.
Para bajar de 3 horas en maratón, en teoría, necesitás un VO2 Max cercano a 55 o superior. No es una regla absoluta —la economía de carrera, la resistencia mental, la hidratación, el día— importan tanto o más. Pero 48.7 me dice que el motor necesita crecer.
Lo bueno: el VO2 Max responde muy bien al entrenamiento. Con 6-9 meses de entrenamiento consistente, especialmente si incluye trabajo de alta intensidad y volumen adecuado, es perfectamente esperable subirlo 4-6 puntos. Eso me pone en 52-55 para fin de año.
El plan, en líneas generales
No tengo todavía la carrera objetivo definida. Voy a buscarla. Lo que sí tengo claro es el enfoque:
Primero, reconstruir la base aeróbica. Subir el volumen de kilómetros semanales con cargas de baja intensidad. Que el 80% de mis carreras sean a un ritmo en el que pueda mantener una conversación. Esto va a ser incómodo al principio porque se siente "lento". El ego lo va a resistir. Pero es lo que funciona.
Segundo, incorporar el 20% de calidad: series, tempós, rodajes progresivos. Sin esto no hay velocidad. Pero solo funciona si está apoyado sobre la base.
Tercero, medir todo. Seguir usando el Garmin, analizar los datos, publicarlos acá. Este blog es también un mecanismo de rendición de cuentas: si lo escribo, lo hice. Si no hay entrada, no hubo carrera.
Por qué bajar de 3 horas (otra vez)
Podría conformarme con Chicago. Ya está en el libro de registros, en el reloj, en la memoria. Pero hay algo en el hecho de haberlo logrado y después haberlo perdido —por hábito, por tiempo, por prioridades— que lo hace más interesante que si nunca lo hubiera tenido.
No es nostalgia. Es curiosidad. Quiero saber qué pasa si, con más experiencia, más datos y más claridad sobre el proceso, lo intento de nuevo. Si puedo llegar ahí de una forma más inteligente que la primera vez.
Y honestamente: correr me gusta. No como penitencia ni como compensación. Me gusta el ritmo, el silencio, la lectura del cuerpo, el análisis posterior. Magallanes es un lugar brutal para correr —viento, frío, distancias largas entre puntos— y aun así, ayer a la tarde salí y me sentí exactamente donde quería estar.
Eso alcanza para empezar.
Próxima entrada: Plan de entrenamiento — estructura de semanas, qué métricas voy a seguir y cuándo pienso elegir la carrera objetivo.
Los datos de este post vienen directamente de Garmin Connect (Forerunner 965), actualizados al 28 de marzo de 2026. Nada está embellecido. Si los números son feos, los publico igual.

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